18.3.10

las insinuaciones de la ausencia

estoy dentro de ti, vaso diáfano; tu agua nos inmoviliza, canta límpidamente un cloc-cloc lacerante;
estoy dentro,
me recuesto en tus pulmones, oxigeno y escribo en las rojas paredes de tu corazón;
trazo diagramas y esqueletos, diseño mundos por venir, gestos por interpretar;
tu
adentro es una ciudad viva, tus calles conducen a todos lados.
sobre el cielo las parvadas de cuerpos borran toda nube y pensamiento, vacían la mirada.
estoy en ti como se está al día, como se despierta sin memoria. como el dolor se experimenta. como la hoja ansia perder su inocencia al caer en el otoño. como la mirada se hunde en la densidad del tiempo. estoy en ti: te hablo y responde tu oido. te palpo y tus frutos se vuelven advenedizos. eres el día perturbado por la neblina. estoy sobrepuesto en cada palabra del libro que lees. soy el libro. cada noche tejo tu vientre para que no escapen tus sueños. de día eres la ventana donde aviso mi muerte. ven. junto a mi. el asesino que fabrica nuestra existencia llama. ven. seamos la casa, el hogar: el horizonte donde se recuesta la mirada perdida...